Es de Justicia

Published 173 weeks, 3 days ago
Mon Nov 13 2006
Me hago eco de la noticia aparecida, entre otros medios, aquí, en la que se comenta que al comprador de un equipo de marca Dell le han tenido que devolver las 47 libras que le costó el Windows pre-instalado, amparándose en que nunca lo ha usado.

Bien por él. En efecto, es lo que tendríamos que hacer todos los que nos compramos un ordenador que trae de serie instalado un S.O. que no vamos a usar nunca. Por ejemplo, mi equipo (un HP Pavilion W5080 que no linko porque está, pásmense ustedes, descatalogado) trae de serie un Windows XP Home Edition, sin CDs de instalación ni nada, almacenándolo todo en una partición de recuperación del disco duro principal. Si instalas cualquier otro sistema operativo, aunque sea de la misma familia, date por jodido, que has perdido la garantía. Aunque el problema no tenga nada que ver con el cambio de S.O.

Esta solución adoptada por los principales fabricantes de ordenadores no es de recibo por varias razones:
  1. No tengo porqué pagar un sistema operativo que no voy a usar. Si, además, el sistema operativo que sí voy a usar no es gratuito, tengo que pagar dos veces por lo mismo.
  2. La compañía de hardware no tiene que decirme a mí cómo tengo que organizar mi disco duro.
  3. Generalmente la partición de recuperación ocupa más de lo necesario. Para que ellos se ahorren dinero en comprar licencias completas de Windows, yo pierdo espacio en disco duro. Espacio por el que nadie me compensa. Y digo lo de ahorrar en cursiva porque por supuesto que nos cobrarían el precio íntegro de esas licencias completas, faltaría más.
Pues a ver si es verdad que con la noticia cunde el ejemplo y más gente se decide a reclamar que le devuelvan el dinero de un S.O. que no va a usar. Aunque no debería hacer falta: los fabricantes deben darse cuenta de esto y dar la opción de entregar el equipo pre-instalado con S.O.; porque hay gente que lo quiere funcionando según se lo compra y con Windows, nos guste o no; o darnos el equipo sin S.O. a los que queramos instalar uno distinto del que el fabricante piense que es el más adecuado para nosotros.