En pleno periodo vacacional, compruebo sin sorpresa que llevo casi dos meses sin actualizar el blog. Como de costumbre, no consigo establecer un ritmo de actualización en condiciones, pero en este caso le echaremos la culpa al verano, que siempre en muy socorrido.
Toca poneros al corriente. A ver, ¿qué ha pasado en este tiempo que llevo sin actualizar?
Bueno, lo primero y principal ha sido un cambio de trabajo. Ya no trabajo más para éstos, ahora lo hago para éstos. El cliente, lógicamente, ha cambiado; así como mis funciones. En mi anterior empresa estaba como jefe de proyecto (y único analista, y único programador, y único diseñador, y... en fin, creo que captáis la idea) de la proyectada y ansiada intranet: esa herramienta que, a fuerza de pedir, creo que mi ex-jefe quería que dirigiera la empresa ella solita. El estar como responsable único de todo un proyecto tiene una ventaja principal: tú decides la arquitectura a usar. En mi caso, monté un MVC con ASP.NET y AJAX, con SubSonic como OR/M. Estoy trabajando en un post/tutorial sobre SubSonic, del que prácticamente no hay documentación en castellano, aunque no os puedo prometer cuándo estará terminado para colgarlo. Permaneced atentos.
Otra cosa de lo que me gustaría hablar es de lo rematadamente mal que está dirigida mi ex-empresa. No es de extrañar la fama que tiene, el enorme porcentaje de proyectos que acaban mal, a destiempo o sencillamente no acaban (aunque ése es un mal endémico de la profesión), el espeluznante porcentaje de rotación, sobre todo en puestos de gerencia, las vergonzantes condiciones laborales, en cuanto a sueldos, ergonomía, materiales de trabajo, lo increíblemente chapucera que es su organización, la completa inexistencia de objetivos a medio o largo plazo. Pero no os confundáis: en esa empresa hay grandes profesionales (hasta gente con carrera y todo, no como otros :) y (casi) todos sus problemas emanan de la misma fuente. Me encantaría explayarme a este respecto, de verdad que requeriría una serie de entradas ya que el surrealismo es difícil de explicar; pero francamente le tengo mucho miedo a cierto bufete de abogados...
Pero como se suele decir ése ya no es mi problema. En mi nueva empresa (en la que, de momento, estoy muy bien) vuelvo a estar integrado en un equipo, lo que implica que tengo que afrontar decisiones y elecciones que no son las mías y con las que puedo estar más o menos en desacuerdo, pero es lo que hay. Volver a formar parte de un equipo, en contraste con el año y pico último en el que he estado trabajando en modo Llanero Solitario tiene también sus ventajas: la primera y obvia, un descenso en el nivel de responsabilidad, por lo que si comparamos el nivel de stress de mi nuevo trabajo con el anterior es casi como si estuviera de vacaciones. La segunda ventaja es más sutil aunque más importante: aunque no estés de acuerdo con las decisiones de arquitectura, diseño de BDDs o código que toman en tu lugar, siempre puedes aprender algo de ellas. Yo, por ejemplo, estoy aprendiendo que no me gustan absolutamente nada los ObjectDataSource.
Y siguiendo con las actualizaciones, ayer mismo vi un video que me dejó absolutamente pasmado:
Redimensionado de imágenes inteligente, sencillamente impresionante.
Y para terminar con una nota de humor, ¿quién dijo que Microsoft no sabía hacer anuncios graciosos? (Visto en el blog de Fabio Pedrosa)
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