Llevo un par de días con Ubuntu 7.10 Gutsy Gibbon instalado en el portátil. Nada de Live CD, nada de máquina virtual, directamente instalado en el portátil con todas las consecuencias y compartiéndolo con un Windows Vista. Vista que, por cierto, no he vuelto a arrancar para comprobar que la instalación de Ubuntu me haya roto algo, pero es que para empezar no lo arrancaba demasiado. No, Vista no me convence. Creo que es el nuevo Windows ME (sin llegar a los abismos de mediocridad de aquél sistema operativo), el nuevo SO alterno de Windows. Tengo una teoría por la cual los SOs no profesionales de Microsoft funcionan a versiones alternas: Windows 95 era malo, Windows 98 (sobre todo el SE) era bueno, Windows ME era espantoso, Windows XP de lo mejorcito que han sacado, sobre todo desde SP2. Mientras tanto, la línea de SOs de Redmond descendiente de NT sigue a lo suyo sin verse afectada por esa tendencia: NT4 era bueno, Windows 2000 muy bueno, Windows 2003 la repera y Windows 2008 promete mucho, mucho. Desde luego, como SOs para desarrollo1 son mucho mejores que sus contrapartidas domésticas. Y, por descontado, me temo que en cuanto salga Windows Server 2008 el Vista va a desaparecer de mi portátil.
Pero no quiero hablar de Windows en esta entrada, que nos conocemos.
Tengo que decir que esta versión de Ubuntu me ha sorprendido, favorablemente. De momento no me he encontrado problemas graves, e incluso he sido capaz de hacer algún ajuste de configuración más complicado que establecer el tapiz del escritorio sin demasiados problemas. Por ejemplo, conectarme a un equipo Windows en la misma red y poder acceder a sus archivos.
Gracias a que esta versión de Ubuntu viene con Samba incorporado, el tema es bien sencillo. Si bien intentando explorar la red Windows no he sido capaz de ver el equipo, pues Ubuntu no detectaba ningún equipo enganchado a la red2. Sin embargo, seleccionando la opción de Menú Conectar con Servidor e introduciendo la IP local del equipo, voilá!, Ubuntu me ha colocado un acceso directo en el escritorio que muestra los discos duros compartidos del equipo Windows, a los que previa autorización puedo conectarme sin problemas. Sencillo, rápido y eficiente. Así, sí.
¿Los problemas? De momento, pocos: el teclado USB externo que uso con mi portátil funcionaba bastante mal, con repeticiones de teclas no deseadas, tiempos de retardo aleatorios y todo tipo de esquizofrenias irreproducibles. A pesar de que el portátil es nuevo y tiene una tarjeta gráfica potente (una NVidia, lo que puede tener parte de culpa) no puedo experimentar Compiz en todo su esplendor: tengo los efectos de las ventanitas temblorosas, pero el cubo no funciona, sólo obtengo un slide al hacer CTRL+ALT+Flecha. Y un fallo con la configuración de brillo del monitor: oscila, completamente a su aire, entre el 25% y el 100%. Sin intervención alguna por mi parte, el brillo baja al 25% en momentos aleatorios y vuelve a subir al 100% por sí sólo. He buscado ayuda en la comunidad y lo más cerca que he estado de conseguirla ha sido cuando un cachondo me ha recomendado buscar un exorcista en un canal de IRC. Por suerte, esta vez no es algo que me pase sólo a mí, así que supongo que lo arreglarán. Espero, ya que a pesar de no ser crítico para el funcionamiento es extremadamente molesto.
He cuanto a las herramientas, esta vez el Gestor de Paquetes ha cumplido lo que prometía y me ha instalado todo lo que le he dicho: MonoDevelop, Gambas, Eclipse y alguna cosa más que ahora no recuerdo el nombre. Todo herramientas de desarrollo para ir probando a desarrollar en Linux. Eso sí, no he encontrado ningún IDE específico para Ruby on Rails. ¿Alguna sugerencia?
Por último, decir que he descubierto una ventaja directa de Linux. Como no sé realmente qué puedo hacer con él ni cómo hacerlo, tengo muchas menos distracciones: abro Open Office y me pongo a escribir ficción como un loco. En ese aspecto, mi productividad realmente se multiplica en Linux.
Yo no creo que Ubuntu vaya a sustituir a Windows masivamente, ni ahora ni en un futuro cercano. Pero desde luego están en el buen camino, no ya de sustituir a nadie; sino de convertirse en una alternativa viable, estable y sobre todo usable. Que es ni más ni menos que lo que queremos todos: tantos los fanáticos de Linux como los fanáticos de Microsoft. Siendo como soy un partidario de Microsoft confeso y pensando con la cabeza no puedo por menos que desear que los sistemas Linux para usuarios domésticos vayan evolucionando en esta dirección: cuanto mejor sea la competencia, más tendrán que espabilar en Redmond para enfrentarse al desafío. Y yo creo firmemente que lo conseguirán. Y que todos saldremos ganando, que es de lo que se trata.
1.- Por supuesto, hablo para desarrollo Windows, que nadie se me mosquee. 2.- Hablo, por cierto, de una red local con cable. Ni siquiera he mirado el WiFi en Ubuntu, y por experiencias anteriores sólo lo haré en caso de extrema necesidad.
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